Entradas

Somos la eternidad

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza Cada pueblo/nación posee un bagaje rico en cultura, costumbres, idiomas y dialectos, creencias, fiestas, rituales, simbolismos y tradiciones. Y en el fondo todos se creen únicos, inigualables, insustituibles y excelsos. Sin embargo cada uno es lo que es, con sus propias limitaciones y fortalezas. Todos somos uno a los ojos de dios, todos emanamos de su linaje y nadie es mejor que otro. Pero como nacemos en un país, limitados por fronteras, idiomas, valores, programas sociales, creencias y cultura hemos adquirido una personalidad que se ha revestido de todos esos ropajes ideológicos y pensamos que eso somos: mexicanos, americanos, indios, chilenos, españoles, ingleses, alemanes o franceses. Con tales revestimientos pensamos que somos mejor que el otro; como mexicanos nos ufanamos de ser más valientes, cultos o educados o ricos que otros países. Lo mismo piensan los de otras naciones, de tal forma que por el orgullo nacional o por nuestras creencias generamos ...

De misterio en misterio

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza La vida es un misterio, nada está escrito, o cuando menos no lo sabemos y como lo desconocemos andamos a tientas o bien buscando respuestas. La mayoría anda como un barco a la deriva, flotando de ola en ola, sin saber qué le deparará el destino, ni cómo terminará su vida. Los hay quienes desde pequeños se trazan una meta, un ideal, un sueño y cuando crecen logran su cometido, aunque la mayoría de las veces se logra sólo en lo material. De hecho el sistema en que vivimos únicamente nos prepara para triunfar o para lograr algunas metas en la parte material, sea a través de una profesión u oficio. Lo espiritual se deja a segundo plano y sólo aquellos que están listos o desean respuestas más allá de su mente limitada, indagan respuestas a preguntas torales como el significado de la muerte, el más allá, las otras realidades, la reencarnación, ¿qué es el cielo? ¿Qué el infierno? ¿Existirán realmente o sólo son creaciones de nuestra mente? Cuando ingresé a la uni...

Las puertas de la percepción

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza Las puertas, además de la función que juegan en cualquier casa o edificio, incluso en una cueva, poseen múltiples significados, y más aún en aquellas que nos abren a otras realidades o universos. A estas últimas sólo pocos tienen acceso o las conocen. Recuerdo la experiencia mística que tuvo un alumno durante su meditación. Describió que al entrar en meditación profunda empezó a ver que volaba por unas montañas y al pasar cerca de una cañada vio una piedra cuadrada bien pulida, de unos cinco por cinco metros. En ella estaba dibujada una pirámide de color dorada. Se detuvo y al tocarla la piedra se movió. Era una gran puerta que le dio acceso a un pasillo. Caminó unos cien metros y al final se encontró con Anubis, una deidad egipcia que en el esoterismo se le considera el pesador de almas. Se cuenta que en la Duat (inframundo), el espíritu del fallecido es guiado por el dios Anubis ante el tribunal de la justicia cósmica que preside Osiris. Anubis extrae mág...

MAdre divina y eterna

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza Fuimos traídos a este mundo por una mujer, nuestra madre. Nuestra bendita Madre. De acuerdo a la sabiduría antigua, antes de nuestra raza, la quinta raza aria, existieron otras cuatro: la hiperbórea, polar, lemúrica y la atlante. En la Biblia se afirma que Dios, el Padre creó a Adán, el primer hombre sobre la tierra y lo materializó a imagen y semejanza suya. Luego lo hizo caer en sueño profundo, tomó una de sus costillas y de esta Jehová Dios formó a una mujer y la trajo al hombre. En realidad es una metáfora y esto sucedió, de acuerdo a los maestros de la sabiduría antigua, en la Lemuria. Antes éramos hermafroditas y en la Lemuria estas polaridades, masculino y femenino y neutro se separaron y apareció el hombre y la mujer, tal como nos vemos ahora. Esas razas vivían en el paraíso pero cayeron en el error al comer de la fruta del árbol de enmedio y nos desterraron a esta tercera dimensión con cuerpos densos y con una vida limitada y acotada por el tiempo, ...

Valmiki era un violento

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza procoroh@gmail.com Ante la serie de acontecimientos que recientemente han ocurrido en el estado y otras partes del país, se hace necesario reflexionar acerca de estas eventualidades, donde los malosos y violentos ponen en jaque, no sólo a las autoridades gubernamentales, sino a todos los ciudadanos que habitan en las ciudades donde manifiestan su belicosidad y terror. La quema de autos, bancos, gasolineras, bloqueos, balaceras y otras formas de terror, los ciudadanos reaccionan con pánico y zozobra. Es natural, aunque no es lo más sabio que así ocurra ante tales manifestaciones disruptivas y violentas. He dicho y lo sostengo: Que los violentos no medran nuestra paz interior. No nos identifiquemos con el miedo, ni con el sufrimiento, sólo con el amor, la compasión, el perdón. Entre mayor miedo generemos, esa será la energía que proyectaremos a nuestro entorno y esa será nuestra creación. Lo que sucede en nuestro alrededor finalmente es parte de nuestra crea...

Y la luna eras tú

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza Los poetas suelen describir con precisión matemática los estados de ánimo del hombre, del alma. Su gran agudeza, que proviene de un nivel elevado de su conciencia, puede retratar con suma claridad, la ira, la congoja, el desamor, la melancolía. En el siguiente poema del gran poeta andaluz Antonio Gala, describe, tomando a la luna como pretexto, un dejo de melancolía, de ausencia y tristeza: Y la luna eras tú. Una luna creciente, blanca, fría. Mirabas hacia el mar y hacia las cosas que no eran yo. Y con cuánto silencio te gritaba -creciente, blanco, frío yo también-: «Mírame, mírame, ay, mírame mirarte...» Con cuánto silencio te gritaba, es sin duda una metáfora para expresar la desesperación o el ansía de ser amado. Y la luna eras tú, una luna creciente, blanca, fría que miraba hacia el mar y hacia las cosas, pero no a mí. Cuánto desdén, cuánto dolor. Expresa ese dolor que sienten aquellos que no se saben amados y buscan la llave de la felicidad a...

El país que merecemos

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza Por cuestiones kármicas, tal vez, nos ha tocado vivir en este país, con la personalidad de mexicanos o colombianos y con todos envoltorios ideológicos, políticos, sociales y religiosos que implica poseer esta identidad. Es un México de múltiples confrontaciones, con mucha riqueza, vasto territorio, costumbres y diversidad geográfica, étnica, cultural, política y religiosa. Como mexicanos o como cualquier ciduadano del mundo deseamos, yo cuando menos, poseer un país de gente respetable, culta, amable, solidaria, equitativa, compasiva y amorosa. Una patria donde todos y cada uno de los mexicanos podamos vivir en hermandad y con las mismas oportunidades de crecimiento y desarrollo, tanto material, como humano y espiritual, respetando la diversidad o admitiendo la diversidad en la unidad. Nuestra realidad es otra, de grandes contrastes; muchos pobres pocos ricos, una tierra generosa pero no todos los mexicanos gozan de esa abundancia. Una democracia que se co...