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Mostrando entradas de noviembre 25, 2012

El conocimiento interior

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Prócoro Hernández Oropeza A grandes rasgos existen tres tipos de conocimiento. El ordinario, intelectual y el conocimiento interior. El ordinario es aquel que aprendemos en nuestras relaciones familiares, sociales, en la escuela y nos enseña cómo movernos en nuestra vida ordinaria. Conocimientos simples desde cómo manejar un auto, cómo cocinar, la combinación de ropa para vestir, la forma en que debemos comportarnos en las diversas esferas en que nos movemos. El segundo conocimiento, el intelectual, es el que aprendemos mediante libros o a través de las escuelas formales de aprendizaje. Este conocimiento nos provee información para dominar técnicas, habilidades y destrezas profesionales. Existe un tercer tipo, que es el conocimiento interior, es la sabiduría interna que reside en nuestra psique o alma. Es una sabiduría ancestral y es también acumulación de todas nuestras vidas pasadas. El conocimiento interior, dice Platón, es el verdadero conocimiento. No se aprende en nin

La sencillez del hombre

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Prócoro Hernández Oropeza La gente piensa que quien ha leído muchos libros y atesorado muchos conocimientos es un gran conocedor o un sabiondo. Ha acumulado información y le sirve para tomar decisiones en su relación diaria con  quienes le rodean, pero ello no significa que sea un sabio o una gran persona. A nivel mental puede recitar la biblia de memoria o el libro de las Mil y una Noches, pero su vida puede reflejar otra cosa, como por ejemplo, ser testaruda, iracunda, ambiciosa u orgullosa. Afirman los maestros que los santos con sus virtudes han causado mucho daño a la humanidad. Viene a cuento la historia de una persona que se creía un santo. A su casa llegó un poeta con un poema que había escrito para él. A cambio quería ver recompensado su esfuerzo con una moneda para comer. Pero el santo, con mirada piadosa y ceño fruncido cerró la puerta, pidiendo al poeta que se fuera de allí porque él aborrecía esas cosas de la poesía y la lisonja. No sabe cuánto daño hacía al poet