Entradas

Mostrando entradas de julio 21, 2013

Mirar desde el ojo de Dios

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza Uno de los requisitos para el despertar spiritual o el camino de la progresión espiritual es la auto observación. Un estado de alerta constante, permanente, de instante en instante es fundamental para despertar del letargo de la conciencia. Significa observar nuestros pensamientos, emociones, acciones. La auto observación nos permite saber de dónde vienen nuestros pensamientos, emociones, quién controla nuestra voluntad y por lo mismo dejamos de actuar mecánicamente como robots. Como no usamos este instrumento, la auto observación, lo tenemos atrofiado y entonces vivimos en permanente estado de inconsciencia y sufrimiento, sólo en pocas ocasiones vivimos en estados de plenitud y amor. Uno de nuestros primeros descubrimientos cuando emprendemos el camino del despertar de conciencia es cómo superar esa guerra que mantenemos interiormente. Nos enfadamos por nuestros errores; estamos resentidos por nuestras debilidades; nos resistimos a hacer realidad nuestras

Requisitos para ser un karma yogui

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza La práctica del karma yoga se concibe como el servicio desinteresado a Dios. Esto no significa convertirse necesariamente en una Santa Teresa de Jesús o la de Calcuta, o en esos meditantes o sadhus que se retiran a la montaña a meditar o van de un pueblo a otro, pensando que alejándose de las cosas mundanas están sirviendo a Dios. El servicio a Dios implica reconocer a nuestro Dios interno y servirle a él, dejándonos guiar por su sabiduría, por su fuerza. El servicio desinteresado a la humanidad, tal como lo reconoce Sivananda y esto también lo refiere Krishna a Arjuna en el libro sagrado Bhagavad Gita,  es el yoga de la acción que purifica el corazón y prepara el  Antahkarana  (el corazón y la mente) para la recepción de la Luz Divina o el logro del conocimiento del Sí mismo. Esto significa convertirse en una persona virtuosa que ha eliminado los egos o está en proceso de su eliminación y por tanto ya no tiene apegos a nada. Cualquier acción qu