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Mostrando entradas de agosto 18, 2019

Los avernos V, gula

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Prócoro Hernández Oropeza En el anterior círculo, el de la soberbia, apesadumbrado por las penas de las almas que encontró en ese parte infernal, Dante despierta y se ve rodeado de nuevos tormentos y atormentados; es el de los golosos. Describe que ahí se vive en una lluvia eterna, maldita, fría y densa, cayendo siempre al mismo tiempo y sin cambiar nunca.   Grueso granizo, agua sucia se precipitan a través del aire tenebroso y hace que la tierra, al recibirlos exhale un olor pestilente. El que controla ese dominio es el cerbero o cancerbero, el perro de las tres cabezas; por sus tres fauces simboliza la voracidad insaciable. Es el Canto VI, donde describe la ferocidad de este demonio; ladra a la manera de los perros con tres gargantas. Tiene los ojos bermejos, la barba grasienta y negra, el vientre ancho y las patas provistas de uñas con las que araña a las almas, las desgarra y descuartiza. En este tercer círculo, Dante y Virgilio continúan encontrando pecados incontinent

Los avernos internos IV

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Prócoro Hernández Oropeza Un dato que es importante señalar es que al ingresar a la puerta del infierno el guardián lo coloco 7 P en la frente. Estas pes significan los siete pecados capitales: Lujuria,, gula, avaricia, pereza, ira, envidia y soberbia. Antes del círculo de la soberbia se encuentra el Limbo. Aquí empiezan a descender al mundo sin luz, el primer círculo que rodea el abismo. En el Canto IV Dante habla de este círculo donde se encuentran las almas de aquellos que no pecaron, que no le bastaron sus méritos que pudieran haber contraído en vida para pasar a otros reinos. Algunas almas no se bautizaron; otros nacieron antes del cristianismo y otros más no adoraron debidamente a Dios y Virgilio se encontraba entre esos seres. Virgilio le dice a Dante que por tal defecto y por culpa alguna están ahí condenados. Su pena consiste en vivir en el deseo, pero sin esperanza. Dante le inquiere a su maestro si algunas almas han podido salir de aquí por méritos propios o por l