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Mostrando entradas de septiembre 17, 2017

La poesía y la tragedia humana

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Prócoro Hernández Oropeza Ver las terribles imágenes, devastadores, cruentas y sombrías que han dejado los dos terremotos que ocurrieron recientemente en nuestro país, nos provoca dolor, compasión, aflicción y pensamientos encontrados. Cómo describir el dolor de los que cayeron abatidos por los muros de una ciudad o de pueblos con mucha historia; cómo consolar a todas aquellas familias que han perdido un familiar o se quedaron sin casa, sin sus pertenencias, una historia cortada por un retorcijón de la madre tierra. Qué lecciones hemos de aprender de estos acontecimientos funestos. Son ciclos naturales o es producto de nuestra desidia, de nuestra voracidad, de nuestra inconsciencia acerca de cómo estamos ultrajando los recursos naturales. Los poetas saben expresar con sus versos estas tragedias, ese dolor, esas infamias de la naturaleza. Aquí les dejo un fragmento del poema Declaración de odio del poeta Efraín Huerta: DECLARACIÓN DE ODIO Efraín Huerta Estar simplemen

De sorpresas y terremotos

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Prócoro Hernández Oropeza Al Doctor Armando Soltero Dos grandes sorpresas cayeron ayer como agua fría. Primero la noticia de la muerte del doctor Armando Soltero, un hombre que hizo huella en esta ciudad y segundo, un nuevo terremoto en la ciudad de México y estados aledaños. Todo en un solo día y lo más curiosos que este temblor, de 7.1 grados, aconteció justo el mismo día que ocurrió el de hace 32 años. Cuando sucedió ese temblor me encontraba en la ciudad de México. Me había inscrito en un curso de fotografía en la Universidad Autónoma Metropolitana. Presencié los dos temblores y las sensaciones que se viven en el instante en que ocurren son terroríficas. Las paredes crujen, las casas se mueven, gritos y esos resplandores azules en el cielo. El pánico crece cuando nos enteramos por las noticias de todos los terribles danos que ocasionó, de los muertos, de edificios donde en algún momento coincidí o estuve de paso. Recuerdo un hotel, cuyo nombre no recuerdo ahora, esta

Perdona, olvida y ama

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Prócoro Hernández Oropeza Continuamente nos vemos inmersos en conflictos, desavenencias, controversias, ofensas, injurias, malos momentos con algunos de nuestros semejantes. Para muchos esos momentos son de sufrimiento, de angustia, miedo, enojo, rencor, envidia y como no nos han entrenado para enfrentarlos con el tiempo los seguimos cargando. Cuando un maestro ha adquirido el dominio de su mente, de sus emociones los trasciende sin identificarse, los suelta, los deja fluir y esos momentos se van sin dejar huella. Un maestro decía que las palabras hirientes con el silencio nacen flores. Buda, luego de que un tipo lo injurió hasta el cansancio, él simplemente aguardó en silencio hasta que ese ofensor se cansó. Cuando se alejó sus discípulos le dijeron: pero maestro por qué no contestaste a tanta sarta de mentiras y ofensas de ese agresor, a lo que Buda respondió: -Simplemente no quise responder, porque de haberlo hecho habría recibido su regalo. En muchos casos es mejor el si