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La lección más amplia

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Prócoro Hernández Oropeza Me encanta la poesía. Me fascina por ese modo tan sencillo, profundo y luminoso con que cala al alma humana. Porque cada verso es como una punzada, o más bien un halo de luz que nos lleva a la exaltación de la vida, nos descubre, en esa sencillez, lo maravilloso o increíble que es la vida humana y todo lo que le rodea. Así por ejemplo, en este poema de Efraín Huerta, titulado “Lección más amplia, nos cuenta: “Los hombres van cantando. Arenas, amargura, tierna vida en silencio, barcas en soledad, la caridad solar, la lluvia torturante, amor en ruinas, muros de vegetal ausencia”. Así es, todos cantamos a nuestros dramas, a la soledad, ese amor que nunca llega o si llegó se fue y nos dejó una lluvia torturante, muros en ruinas. Pero también podemos cantar lo contrario; un viento que calma nuestras tempestades internas, un amor que bendice la magia de un te quiero, un suspiro que ata dos almas a la infinitud del tiempo. En otros versos, Huerta expresa: “Y los...

Reflexiones sobre el sueño

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Prócoro Hernández Oropeza Soñar no cuesta nada, pero hay de sueños a sueños. Uno es el sueño onírico cuando vamos a dormir y soñamos episodios de nuestra vida. Son episodios, las más de las veces, fragmentados, con retazos de aquí, allá y acullá, mezclados en el tiempo y en el espacio. La cuestión es que la mayoría de estos sueños los olvidamos rápidamente o sólo recordamos pedazos. Son episodios de cómo se mueve nuestra máquina humana, gobernada por los agregados psicológicos, esos que manifiestan nuestros deseos o pasiones. Este poema de Sabines refleja en parte este tipo de sueños. Sólo en sueños Jaime Sabines Sólo en sueños, sólo en el otro mundo del sueño te consigo, a ciertas horas, cuando cierro puertas detrás de mí. ¡Con qué desprecio he visto a los que sueñan, y ahora estoy preso en su sortilegio, atrapado en su red! ¡Con qué morboso deleite te introduzco en la casa abandonada, y te amo mil veces de la misma manera distinta! Esos sitios que tú y yo conocemos ...

Resistencia y persistencia

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Prócoro Hernández Oropeza La resistencia es una palabra que denota oposición hacia algo. Ante un asalto me resisto a ser atacado, ofrezco resistencia y ello conlleva sus peligros, uno de ellos la muerte. Algo similar sucede cuando opongo resistencia a cualquier otro tipo de circunstancias. Si algún familiar se enferma gravemente me resisto a aceptar su enfermedad. En el plano mental sucede lo mismo. Me resisto a aceptar las situaciones por las que atravieso. Es decir, no acepto lo que me sucede, me resisto, me opongo a aceptarlo y por consecuencia sufro. En física, la palabra resistencia es toda oposición que encuentra la corriente a su paso por un circuito eléctrico cerrado, atenuando o frenando el libre flujo de circulación de las cargas eléctricas o electrones. Cualquier dispositivo o consumidor conectado a un circuito eléctrico representa en sí una carga, resistencia u obstáculo para la circulación de la corriente eléctrica. En nuestra vida diaria también encontramos obstáculos...

Compasión o lástima

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Prócoro Hernández Oropeza Existe una gran diferencia entre la palabra lástima y compasión. La primera es una reacción a lo que nos sucede o le sucede a otros y generamos un sentimiento de dolor o sufrimiento por lo que ocurre en esos instantes. En cambio, compasión es observar el sufrimiento o dolor de otros desde un sentimiento de amor. En el primero, cuando veo lo que le ocurre a alguien, por ejemplo a un vagabundo que anda recogiendo alimento en la basura, puedo sentir, enojo, tristeza o simple indiferencia. Lo vemos como un mendigo, y al verlo como tal nuestra mente juzga, se hace varias preguntas o da posibles respuestas de porqué ese hombre vive así. En cambio, desde la compasión, es el amor el que nos mueve a ayudar, a brindar apoyo, a servir. Desde esa perspectiva amorosa sólo vemos a Dios en cada persona, sin importar los niveles o clases sociales, ni distingo de raza o credo. Desde el amor nos conectamos para brindar lo mejor de nosotros y servir a Dios de instante en in...

Nueva cultura y nueva conciencia

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Prócoro Hernández Oropeza 2ª Parte En la entrega anterior, describimos a grandes rasgos las características de la era de Acuario, a la cual ingresamos desde el 4 de febrero de 1962. Será una era de grandes e increíbles cambios, rápidos, imprevisibles y quánticos. Para enfrentarla con lucidez se requiere conciliar e integrar la parte espiritual de la vida con los aspectos materiales y tecnológicos. Otros rasgos de esta era son las enfermedades. Las de Piscis casi desparecieron, tales como la malaria y la viruela. Hoy surgen nuevas enfermedades, muchas de ellas provocadas por la tecnología, tales como el sida, la infección del virus H1N1, proveniente de los cerdos, se dice, son las llamadas epidemias virales; la gripe aviar es otra, además de dolencias psicológicas y espirituales, tales como la depresión, estrés y demás enfermedades psicológicas relacionadas con la fatiga que están causando estragos. La fatiga y el estrés, según investigaciones médicas, son dos de las mayores razone...

Nueva conciencia, nueva cultura

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Prócoro Hernández Oropeza 1ª parte El 4 de Febrero de 1962, hace exactamente 52 años inició la Era de Acuario. Cada era dura aproximadamente dos mil años, otros aseguran que un poco más, 2 mil 125. Y cada era es como un parte aguas porque se generan grandes cambios en todos los planos. En ese periodo hemos sido testigos de ellos, principalmente en el tecnológico y en el campo de la información. En el primer rubro el hombre ha querido emular a Dios y ha podido remontar las alturas y posarse en la Luna y ha enviado máquinas inteligentes a planetas muy alejados de nosotros. Gracias ellas podemos contar con maravillosas imágenes de distintas partes del universo. Ello da fe de las maravillas divinas que no pueden haber sido producto del azar o del caos. Estas transformaciones tecnológicas también han repercutido en otros ámbitos, no sólo materiales, sino en el campo de la información. En 1452, Gutenberg sorprendió al mundo con su invento, la imprenta, y gracias a ello se pudieron impri...

Las puertas del misterio

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Prócoro Hernández Oropeza La puerta de entrada al santuario está dentro de ti. Rumi Cuando estamos desesperados, desesperanzados, agobiados o simplemente sin rumbo, buscamos alguna puerta que nos dé la certeza, nos acoja o nos redima; ésa no aparece por ningún lado. Y es que esa puerta no está afuera. Sí, podemos tocar muchas, por ejemplo para conseguir un trabajo, para buscar a alguien o simplemente por curiosidad para saber quién vive detrás de ellas. La puerta, como símbolo, es maravillosa. Desconocemos qué sorpresa nos dará al otro lado, quién nos abrirá, cómo nos recibirán, si es que hay alguien adentro. Existe tal diversidad de puertas y simbolismos. No es lo mismo la puerta de una simple casa a la de un templo, a una puerta dimensional, ¿Acaso existen? De todas, la más importante es la que te permite entrar a tu templo sagrado. Sobre las puertas dimensionales, se dice que son portales para pasar a otras dimensiones. Yo cuando menos he estado en dos, que se suponen lo son y...