Entradas

La capacidad de asombro

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza Los poetas, como todos los artistas han agudizado su capacidad de asombro, ven lo que otros no ven, oyen lo que los demás no perciben, dicen los que otros no pueden expresar con la elocuencia del lenguaje. Beethoven, por ejemplo, sostenía que su música, sus arreglos musicales los percibía en su interior, como si estuviera escuchando la música de las esferas. El poeta, los artistas perciben a través de otros sentidos, esos que están más allá de los cinco ordinarios como vista, tacto, oído, gusto y olfato. Esos sentidos, por el contrario, apegados a una mente controlada o distraída por tantos Yoes, limitan nuestra percepción de otras realidades.  Están sujetas a la ley de polaridades como bueno o malo, bonito-feo, es decir por clichés o etiquetas y eso nos impide ver la belleza que se esconde detrás de un atardecer, de una sonrisa o de una luna llena. Vivimos distraídos por los paisajes o decorados urbanos, por los ritmos del trabajo, del tra...

Letras en la mar

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza “El poeta ve algunas cosas que no ven las otras personas o que el trabajo no permite observar, además ha aprendido una técnica para decir esas cosas de una manera no sólo eficiente sino de una manera entrañable, por lo tanto la sociedad tiene que ver muchísimo con la entraña del poeta.” Hugo Gutiérrez Vega. Somos privilegiados por los dioses de las letras y del arte. Por tercera vez consecutiva esta semana  se llevará a cabo el Encuentro Internacional de Poetas y el Arte, con la participación de más de una docenas de artistas y escritores, entre ellos el maestro Hugo Gutiérrez Vega. Él, sin duda,  es el inspirador y artífice de este magno encuentro, pues el evento forma parte de la Cátedra que lleva su nombre y es impulsada por el Centro Universitario del Sur (CUSur) y aquí en Vallarta promovida por el Centro Universitario de la Costa (CUCOSTA). La poesía en particular, sin menospreciar a las demás artes, tiene el privilegio de conectar...

Abril, llorar o reír

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza Abril, llorar o reír Abril es un mes que promete, el clima cambia y en algunas ciudades llegan las primeras lluvias del a ñ o. Un refrán reza: Sale marzo y entra abril, nubecitas a llorar y campitos a reír. Parte su tiempo abril entre llorar y reír. Otro refrán describe con más detalle a este mes: Si quieres saber cuándo es abril, la golondrina te lo vendrá a decir. Es verdad, las golondrinas, aún en la ciudad, llegan con sus vuelos majestuosos y sutiles y buscan o construyen su nido para su nueva progenie. Llegan en parvadas y revolotean como torbellinos graciosos. Aunque se desconoce el origen de la palabra Abril, los antiguos romanos le llamaban Aprilis en latín, asociándolo a que en este mes la primavera abre la tierra, las flores, con días más largos y el calor aumenta. El frío se ha ido. En diversas partes del país, los campesinos preparan sus tierras para la siembra, principalmente aquellas que dependen del temporal de lluvias. Es ...

Nuestro cuerpo, nuestra mente

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza "Buscad la iluminación, que todo lo demás se os dará por añadidura". Anónimo En la búsqueda del despertar espiritual, nuestro cuerpo y mente es el laboratorio que nos permitirá transformar nuestra realidad física y mental. El cuerpo, se dice también, es un templo divino donde radica nuestro Dios interno y por lo mismo es sagrado y se urgente cuidarlo. Darle el mantenimiento adecuado, la alimentación perfecta, la respiración correcta y el ejercicio apropiado. Si lo descuidamos, este templo se irá deteriorando y con el tiempo se enfermará y morirá más pronto de lo deseado. Como vivimos dormidos descuidamos estos aspectos y le echamos todo lo que se nos pone encima o aquello que la publicidad, los hábitos y costumbres nos han inculcado. Inconscientemente le metemos alcohol, cigarro, comidas de mala calidad, no hacemos ejercicio y además derrochamos nuestras energías sexuales irresponsablemente. Un cuerpo enfermo no servirá para el ...

Los juegos de la vida

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza La vida es un juego y nada más. Como todos los juegos, los nuestros, los de la vida cotidiana, poseen límites, un espacio, reglas, árbitros, obstáculos a vencer, opositores, y sobre todo una meta. En un juego de futbol su objetivo, eso se nos ha enseñado a ver, es meter goles, ganar el partido. En el juego de la vida es triunfar, sobresalir, destacar, hacer fortuna o en última instancia, ser feliz. Pero resulta que no todos los juegos los podemos ganar, algunas veces sí, otras no. Podemos triunfar en el trabajo, ser exitosos en el negocio, pero desafortunados en el amor o en la relación familiar con mucha infelicidad. Ye hemos dicho en otras páginas, la felicidad no es algo que se pueda encontrar afuera o comprar como cualquier mercancía. La felicidad es una de las metas más ambicionadas por el ser humano. En muchos, los juegos de la vida no son de éxito, sino de fracasos. Pero ¿qué es un fracaso? Cuando aprendemos a desapegarnos de los resultados ...
Imagen
Reflexiones cotidianas Otro punto de vista Prócoro Hernández Oropeza El centro intelectual es generador de muchos descubrimientos que han dado a la humanidad múltiples beneficios, pero también miles de problemas. Me refiero al centro intelectual inferior gobernado por el ego, es la mente encarcelada o atrapado por la multiplicidad de egos. Esa mente que siempre está acosándonos, buscando problemas, intentando ser más sabio que los demás, imponiendo sus juicios o razones, sus programas o creencias. Esa mente que siempre quiere imponer su verdad, porque si no lo hace siente que es menos que el otro. Pero en realidad quién se siente menos o más tonto que el otro es el ego, el ego del orgullo o la vanidad. Debemos entender que cada cabeza es un mundo, como reza el refrán y cada uno posee su verdad, aunque discrepemos de ella. Todas las formas de pensar son respetuosas, pese a que, a nuestro parecer, sean incorrectas. A lo más que podemos es a intercambiar ideas, diálogos qu...
Imagen
Reflexiones cotidianas Eso eres tú Prócoro Hernández Oropeza A lo largo de nuestras vidas todos nos hemos hecho la siguiente pregunta: ¿quién soy? Soy este cuerpo, esta personalidad, mi profesión o un humano más del montón que vino a este mundo a experimentar sus dramas y alegrías. En realidad somos más que eso. Algo en nuestro interior nos dice que esta personalidad con todos sus roles e identidades no explican ni definen nuestra verdadera personalidad. De hecho ni siquiera somos verdaderos humanos, si acaso máquinas humanoides gobernadas por nuestros defectos psicológicos o yoes. Esos yoes son los que impiden ver nuestra verdadera identidad, nuestra razón de existir. En la India existe un saludo entre algunos yoguis que reza: Sat nam, que significa: Mi identidad es verdad. ¿Y cuál es la verdad? Eso que es nuestra naturaleza real y divina, esa esencia de luz, amor, sabiduría. En ese país milenario también se conoce otro mantra poderoso que describe esa naturaleza: Om Tat Sat...