Entradas

El hombre máquina

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza A pesar de muchos tratados psicológicos, filosóficos y sociológicos el hombre no se conoce a fondo. No conoce ni sus límites ni sus posibilidades. Es verdad, afirma P.O. Ouspensky, el hombre ha inventado muchas máquinas, inventos, teorías y tratados de historia, filosofía y ciencia, pero  desconoce quién es en verdad. Está lleno de ideas falsas sobre sí mismo y sobre todo, no se ha dado cuenta que es realmente una máquina con siete centros, cinco inferiores y dos superiores. Es una máquina puesta en movimiento por influencias y choques exteriores. Todos sus movimientos, actos, palabras, ideas, emociones, humores y pensamientos son provocados por influencias exteriores. Estima Ouspensky que por sí mismo es una autómata con cierta provisión de recuerdos de experiencias anteriores y de cierto potencial de energía en reserva pero nada puede hacer, aunque se atribuye la capacidad de hacer. Todo lo que cree hacer, en realidad sucede, tal como como lluev...

El sufismo, el néctar divino

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza Todas las religiones poseen dos tipos de interpretación y de práctica religiosa: Una esotérica o mística y otra exotérica. La primera busca a Dios internamente y ve a lo sagrado en cada persona y en todo lo que le rodea, pero sobre todo logra experiencias místicas con esa realidad divinal. La exotérica busca a Dios afuera o cuando muera y sólo vive de creencias y conceptos de lo sagrado. En el cristianismo la gnosis es la parte mística, en el Judaismo es la kábala y en el Islamismo existe una corriente esotérica muy refinada y alejada de dogmas y creencias denominado sufismo. Para el historiador Ibn Jaldun, en su libro Muqaddima dice: “Este conocimiento es una rama de las ciencias de la Ley Sagrada que se originó dentro de la Umma. Desde el principio, el camino de tales gentes (Sufis) ha sido considerado también el sendero de la verdad y la guía por la primera comunidad de musulmanes y sus notables, los Compañeros y los seguidores de éstos últimos.”...

Los libros sagrados

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza Todas las religiones nos han legado sus libros de sabiduría. Esos libros contienen enseñanzas maravillosas para que el hombre busque y encuentre respuestas sobre su origen, su identidad verdadera y el mapa para retornar a casa. Cada uno de esos libros contienen dos tipos de enseñanzas, una, que le llamaríamos denotativa o textual, lo que entendemos en una primera lectura o a simple vista. Existe otra más profunda denominada connotativa o profunda a la que acceden sólo aquellos que están listos, o como decía Jesús, el que tenga oídos que escuche. No todos poseemos los códigos o el oído y la vista para ver y escuchar esos mensajes.. Obviamente cuando Jesús decía el que tenga oídos que oiga se refería a otro sentido, no al físico, sino a un sentido espiritual, la intuición o la sabiduría interna que el adepto va adquiriendo a través de su progresión espiritual. Un neófito es difícil que comprenda esos lenguajes cifrados o que están escritos para que los ...

El ego y la culpa

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza Todos, en cierta forma, tenemos un sentimiento de culpa. Nos sentimos culpables por muchas acciones del pasado que hemos considerado no fueron las correctas. No nos portamos bien con nuestros padres, hermanos, familia; no cumplimos metas que nos trazamos; desaprovechamos grandes oportunidades o dimos al traste con proyectos que nos hubiesen generado bienestar o riqueza; por destruir nuestro planeta, maltratar animales, insultar a personas, no ser un buen ciudadano o un buen creyente. Pero este sentimiento de culpa viene de muchos ayeres, por errores que hemos cometido en otras dimensiones, en otros planetas o universos tal vez; posiblemente desde que se dio la primera rebelión de los ángeles caídos, pero también cuando fuimos corridos del paraíso. Todas las culturas antiguas hablan de esta caída, cuando fuimos expulsados del paraíso. En Salmos 51:3-5 se dice: “Porque yo reconozco mis transgresiones, y mi pecado está siempre delante de mí. Contra ti,...

El matrimonio: cárcel o liberación

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza En occidente los humanos somos esclavos de la pasión y por lo mismo tenemos un concepto del matrimonio y del sexo muy errado. A diferencia del león que visita a sus cónyuges una vez en su vida o una vez al año, los humanos pensamos que entre más sexo tengamos somos más machos, más hombres, más viriles. Somos inconscientes y con ese instinto pasional violamos las leyes de la naturaleza, por lo que habremos de pagar un duro castigo  en el futuro próximo. La infrasexualidad, además de generar una sobre población aumenta enfermedades, desperdicia energía y comete graves faltas contranatura. Cada vez es más permisible y hasta las leyes civiles se modifican para que puedan convivir hombres con hombres, mujeres con mujeres, sin saber el destino kármico que les ha de generar a futuro a quienes lo hacen y permiten. Esta depravación sexual está permitiendo también un desgaste del matrimonio como célula de la sociedad y evita que esa energía que se desparr...

Las manifestaciones de Maia, la ilusión

Imagen
Maya Prócoro Hernández Oropeza En la India se usa mucho la palabra Maia, aquello que en verdad no es, pero que aparenta ser. También se le considera aquello que es causa del apasionamiento. Es una apariencia, una semejanza, es el poder ilusorio de Dios. Sivananda Afirma que Maia es el artista más grande del universo y las personas mundanas difícilmente  pueden detectar sus trucos. Ella engaña al apasionado y al incauto, oculta lo real, haciendo aparecer lo irreal como real, hace que lo impermanente  parezca como permanente, que lo impuro parezca puro, que el dolor parezca placer. Maya es una ilusión y aunque sabes que vas a morir, sin embargo piensas que vas a vivir siempre. Sabes que el mundo está lleno de aflicciones, pero te deleitas con los objetos perecederos y no quieres abandonarlos. Maia dora los objetos por encima, y de ese modo atrapa al hombre que es apresado por la rueda del nacimiento y la muerte, el Samsara. Tras el jardín de los placeres se oculta el ...

La Madre, mi divina madre

Imagen
Prócoro Hernández Oropeza Mi madre fue una fuente de inspiración. Siempre preocupada por sus hijos, velaba porque no nos faltara nada. Y si algún hermano se enfermaba ahí estaba, al pie de la cama, pendiente de todo, a veces orando o dando consuelo. Antes de darnos permiso para salir a jugar béisbol con los amigos, primero nos exigía que hiciéramos las tareas académicas. En ese tiempo, por fortuna para nosotros no había televisión, ni teléfonos, Smartphone ni computadoras. Todo lo hacíamos a mano, en los primeros años usando el ábaco para sumar, o bien haciendo sumas, restas, multiplicaciones y divisiones en las libretas. En esos primeros años de primaria, los maestros nos pedían que nos aprendiéramos de memoria los nombres de todos los países del mundo y sus capitales. O bien los nombres de las montañas y sus altitudes, o los ríos y sus extensiones. Mi madre era mi soporte para comprobar mi aprendizaje de memoria de todos esos datos. Aquel alumno que no se aprendiera la tarea...